miércoles, 15 de septiembre de 2010

KYBALION, MITO O REALIDAD

Dentro de las doctrinas filosóficas encontramos un documento escrito en los albores del siglo XX, no obstante, que sus principios, a decir de los entendidos, se remontan al Egipto pre-faraónico, mismos que se han transmitido por tradición oral a través de los siglos.

Dichos principios o fuentes del conocimiento se atribuyen a Hermes Trismegisto, personaje que se considera como “padre de la alquimia” y cuyo nombre de origen griego significa el “tres veces grande”.

A este personaje de la realidad o mitología egipcia, se le confiere el principio de la filosofía Hermética, de la cual surge el término o concepto "hermético", que en sí mismo conlleva o sugiere algo "oculto", mágico o misterioso. Por ello, a la gente que en esta doctrina o filosofía se desenvuelve, se le etiquetan cualidades malamente denominadas esotéricas desde una idea que pueden dominar las fuerzas del bien y del mal; no obstante lo señalado, esta filosofía nada tiene que ver con el esoterismo así entendido sino como la doctrina que se transmite a algunos elegidos (discípulos) que toman los principios y enseñanzas trasmitidas por el “tres veces grande” o Thot, como se le conoce en Egipto.

Los principios o axiomas a que alude la obra del Kybalion son:
  1. Mentalismo: El todo es mente; el universo es mental.
  2. Correspondencia: Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Se manifiesta en los tres planos: físico, mental y espiritual.
  3. Vibración: Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.
  4. Polaridad: Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan.
  5. Ritmo: Todo fluye y refluye; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda.
  6. Causa y efecto: Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida.
  7. Generación: Todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.
Estos principios se encuentran —desde una perspectiva particular— inmersos en textos de culturas como la Cristina, Hebrea, Hinduista y Budista, en los cuales se habla del origen del hombre, y que por siglos se han transmitido  más como dogmas, que en una búsqueda de la verdad. No obstante la filosofía hermética pareciera no reconocer un aspecto religioso, sino que en apariencia, ésta sienta las bases para todas las culturas religiosas ya que si consideramos el primer axioma de Hermes Trimegisto, el todo es mente y el universo es mental, debemos entender que todo emana de un ser supremo,  que conforme a la cosmovisión de las distintas religiones o culturas nos muestran una esencia idéntica.

Cabe señalar que las religiones utilizan “mitos”, con la finalidad de transmitir los conocimientos que atesoran, en particular respecto de los orígenes del hombre y el universo, y que de manera innata las civilizaciones de la antigüedad tenían respecto de la creación u origen del universo, por lo que en este contexto, todas ellas se allegan de postulado esotérico, tratando de discernir respecto de lo inmaterial o invisible que para el ser humano se revela como del que todo lo puede y por éste, está creado el todo.

No obstante lo anterior, en la filosofía hermética del llamado “tres veces grande” y en el contexto de la obra que sobre él se escribe, más que preceder el “mito” de las distintas religiones, pareciera, a nuestro parecer que las copia, para establecer sus principios como el origen de “El Todo”, y que de alguna manera de él emanaría la asimilación que las distintas culturas religiosas, hacen de sus principios o axiomas.

De lo aquí comentado, no queda más que decir, será el Kybalion un mito o es el fundamento de toda realidad. ¿Usted qué opina?


No hay comentarios:

Publicar un comentario