Conocer y pensar, conceptos análogos o implícitos intocados en la publicación ¿Es posible transmitir el conocimiento?
Es preciso señalar que en dicho artículo no era la idea exponer las distintas especies de conocimiento, ni entrar a la disyuntiva del concepto de conocimiento y pensamiento, sólo se señaló que “el pensamiento requiere de una representación intelectual como producto de una actividad que recae sobre las representaciones internas (pensar)”, y que el concepto que formamos de un objeto, implica una “representación que un sujeto hace en su mente respecto de un algo material o inmaterial”.
Con base lo anterior podemos expresar que el conocimiento es la operación por la cual un sujeto aprehende una representación mental del objeto de observación; en tanto que el pensamiento, como actividad (humana) de pensar, alcanza su realización más perfecta en el razonamiento.
El acto de pensar, requiere o implica para su materialización tres elementos básicos del pensamiento, a saber: el concepto; la proposición o juicio, y el razonamiento; elementos éstos estudiados por la ciencia del razonamiento, pero no aquella que coloquialmente llamamos lógica en el ámbito social utilizamos las personas cuando expresamos por ejemplo: “Fulanito es muy ilógico; o bien, lo que está diciendo no es lógico”, toda vez que en estos razonamientos, lo que realmente se está expresando son las situaciones, conductas o pensamientos que no tienen un orden, es decir, que carecen de coherencia entre los datos y las afirmaciones, y en consecuencia no son lógicas, sino en el ámbito del razonamiento ordenado desde la perspectiva de la lógica formal o material.
Lo anterior, implica primeramente la necesidad de dilucidar los tres elementos antes mencionados, lo que requiere realizar una breve descripción o conceptualización de cada uno de ellos.
El concepto así definido es la idea que concibe o forma el entendimiento; es decir, que éste reúne el conocimiento intelectual, a través de las características y las representaciones mentales que se plasman a partir de a una serie de operaciones auxiliares como la observación, la abstracción y la reflexión, respecto del objeto que se pretende llevar a cabo una conceptualización, lo cual conlleva a toda una clasificación de conceptos según su forma y contenido.
Por su parte el pensamiento, implica un proceso mental, el cual una vez realizada la aprehensión (conceptualización del objeto estudiado, analizado u observado), con la imagen creada se conforma una proposición, que cobra significado cuando es plasmada en una expresión lingüística o enunciado, que se convierte en el acto de pensar.
El pensamiento en consecuencia debe su construcción mental al objeto, sin embargo, el signo construido mentalmente, no necesariamente debe parecerse al significado que la mente le da, mas ayuda o lo conduce hacia ese significado.
Hasta aquí hemos tratado de señalar algunas características o ideas respecto de lo que se puede entender de los términos concepto y pensamiento, esto es hemos tratado de concretar una serie de proposiciones con el objetivo de darle forma y contenido a los términos o signos antes citados, contenido que no tendría razón de ser, ni podría comprenderse, sin que se lleve a cabo otro proceso mental, llamado razonamiento, tercer y último elemento de estudio del acto de pensar.
El razonamiento, simplemente dicho implica un discurrir, ordenando ideas en la mente para llegar a una conclusión, como lo señala el Diccionario de la Lengua Española, es decir consiste en relacionar conceptos, encadenados a varias proposiciones, de tal manera que una de ellas se apoya en las demás y originan una conclusión.
Dicho razonamiento requiere necesariamente de una entidad lingüística que se emplea como expresión del razonamiento mismo, que implica una serie de enunciados relacionados y conformados por conceptos y proposiciones de carácter lógico, formando proposiciones que se apoyen mutuamente para finalmente dar un resultado llamado argumento, el cual se convertirá en la expresión del razonamiento mismo.
El razonamiento, es por ende la conexión directa entre las dos formas anteriores del pensar, del pensamiento y es el que finalmente le va a dar sentido a éstas, ya que sin un razonamiento no hay lógica.
En este orden de ideas resulta importante señalar que para efectos pedagógicos el conocimiento se desglosa o fracciona para una mejor comprensión o entendimiento, no obstante es menester decir que los conceptos o términos aquí expresados se implican como parte de un todo en un proceso mental, es decir cada uno de ellos por sí solos no podrían entenderse o surgir o darle funcionalidad al acto de pensar o al pensamiento lógico u ordenado.
De lo expresado, podemos concluir que tanto el pensar como el conocer al implicar un proceso mental, forman parte una analogía conceptual, que forma parte de un todo.
Es preciso señalar que en dicho artículo no era la idea exponer las distintas especies de conocimiento, ni entrar a la disyuntiva del concepto de conocimiento y pensamiento, sólo se señaló que “el pensamiento requiere de una representación intelectual como producto de una actividad que recae sobre las representaciones internas (pensar)”, y que el concepto que formamos de un objeto, implica una “representación que un sujeto hace en su mente respecto de un algo material o inmaterial”.
Con base lo anterior podemos expresar que el conocimiento es la operación por la cual un sujeto aprehende una representación mental del objeto de observación; en tanto que el pensamiento, como actividad (humana) de pensar, alcanza su realización más perfecta en el razonamiento.
El acto de pensar, requiere o implica para su materialización tres elementos básicos del pensamiento, a saber: el concepto; la proposición o juicio, y el razonamiento; elementos éstos estudiados por la ciencia del razonamiento, pero no aquella que coloquialmente llamamos lógica en el ámbito social utilizamos las personas cuando expresamos por ejemplo: “Fulanito es muy ilógico; o bien, lo que está diciendo no es lógico”, toda vez que en estos razonamientos, lo que realmente se está expresando son las situaciones, conductas o pensamientos que no tienen un orden, es decir, que carecen de coherencia entre los datos y las afirmaciones, y en consecuencia no son lógicas, sino en el ámbito del razonamiento ordenado desde la perspectiva de la lógica formal o material.
Lo anterior, implica primeramente la necesidad de dilucidar los tres elementos antes mencionados, lo que requiere realizar una breve descripción o conceptualización de cada uno de ellos.
El concepto así definido es la idea que concibe o forma el entendimiento; es decir, que éste reúne el conocimiento intelectual, a través de las características y las representaciones mentales que se plasman a partir de a una serie de operaciones auxiliares como la observación, la abstracción y la reflexión, respecto del objeto que se pretende llevar a cabo una conceptualización, lo cual conlleva a toda una clasificación de conceptos según su forma y contenido.
Por su parte el pensamiento, implica un proceso mental, el cual una vez realizada la aprehensión (conceptualización del objeto estudiado, analizado u observado), con la imagen creada se conforma una proposición, que cobra significado cuando es plasmada en una expresión lingüística o enunciado, que se convierte en el acto de pensar.
El pensamiento en consecuencia debe su construcción mental al objeto, sin embargo, el signo construido mentalmente, no necesariamente debe parecerse al significado que la mente le da, mas ayuda o lo conduce hacia ese significado.
Hasta aquí hemos tratado de señalar algunas características o ideas respecto de lo que se puede entender de los términos concepto y pensamiento, esto es hemos tratado de concretar una serie de proposiciones con el objetivo de darle forma y contenido a los términos o signos antes citados, contenido que no tendría razón de ser, ni podría comprenderse, sin que se lleve a cabo otro proceso mental, llamado razonamiento, tercer y último elemento de estudio del acto de pensar.
El razonamiento, simplemente dicho implica un discurrir, ordenando ideas en la mente para llegar a una conclusión, como lo señala el Diccionario de la Lengua Española, es decir consiste en relacionar conceptos, encadenados a varias proposiciones, de tal manera que una de ellas se apoya en las demás y originan una conclusión.
Dicho razonamiento requiere necesariamente de una entidad lingüística que se emplea como expresión del razonamiento mismo, que implica una serie de enunciados relacionados y conformados por conceptos y proposiciones de carácter lógico, formando proposiciones que se apoyen mutuamente para finalmente dar un resultado llamado argumento, el cual se convertirá en la expresión del razonamiento mismo.
El razonamiento, es por ende la conexión directa entre las dos formas anteriores del pensar, del pensamiento y es el que finalmente le va a dar sentido a éstas, ya que sin un razonamiento no hay lógica.
En este orden de ideas resulta importante señalar que para efectos pedagógicos el conocimiento se desglosa o fracciona para una mejor comprensión o entendimiento, no obstante es menester decir que los conceptos o términos aquí expresados se implican como parte de un todo en un proceso mental, es decir cada uno de ellos por sí solos no podrían entenderse o surgir o darle funcionalidad al acto de pensar o al pensamiento lógico u ordenado.
De lo expresado, podemos concluir que tanto el pensar como el conocer al implicar un proceso mental, forman parte una analogía conceptual, que forma parte de un todo.
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